Mostrando entradas con la etiqueta Indefensión aprendida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indefensión aprendida. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de mayo de 2013

Indefensión aprendida

INDEFENSIÓN APRENDIDA

Los efectos de la indefensión aprendida se pueden resumir en términos de tipos de déficits motivacionales, cognitivos y afectivos. Los déficits motivacionales se manifiestan mediante la disminución de la voluntad de iniciar cualquier respuesta de evitación .Este tipo de déficits es de aprendizaje porque implica la incapacidad del individúo de adquirir respuestas de evitación, los déficits afectivos, consisten en alteraciones emocionales, como la depresión, la apatía y la ansiedad.
Las personas aprenden hasta qué punto sus conductas influyen o no en los resultados, sobre acontecimientos sucedidos y así mismo las personas aprenden que sus conductas voluntarias desarrollan una indefensión aprendida que es el estado psicológico que resulta cuando una persona percibe que los acontecimientos que se dan es su entorno son incontrolables.
Según seligman, la indefensión se produce por la expectativa que tiene el individuo de que sus respuestas no inciden en los resultados. Por lo tanto la indefensión aprendida seria de naturaleza cognitiva-es decir, de una expectativa de independencia respuesta-resultado. Sin embargo después de leer los experimentos de indefensión aprendida se podría hacer la observación de que los déficits de indefensión resultan del daño físico causado y no de una expectativa pesimista. Es decir la experiencia traumática puede producir un cambio físico en el organismo que a su vez produce déficits motivacionales cognitivos y afectivos .sobre todo teniendo en cuenta que los sujetos de estudios de indefensión aprendida suelen ser sometido a trauma ej. : Descargas eléctricas, ruidos fuertes, etcétera.
Relación entre depresión e indefensión:

La indefensión ha servido de modelo para la depresión unipolar endógena con causas naturales. La indefensión aprendida y la depresión se parecen en sentido que ambas tienen como causas expectativas similares: la persona espera que le ocurran cosas malas y que no hay nada que pueda hacer para evitar que ocurran (, tiene causas compartidas (es decir la creencia generalizada de que dar respuesta no tendrá efecto ) síntomas ( es decir , pasividad, bajo autoestima, falta de apetito y también estrategias terapéuticas ( es decir dejar de pasar, el tiempo, estrategias cognitivas).Por otra parte es necesario clarificar que la depresión es un concepto más amplio que el de indefensión aprendida ya que implica causas y síntomas bioquímicos ,somáticos, psicodinámicos y cognitivos no necesariamente asociados a la indefensión aprendida.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Lo imposible solo tarda un poco más.


Y como seres humanos somos las criaturas más complejas y perfectas que jamás habrá, seres capaces de todo lo bueno y de todo lo malo.
Para nosotros no existen límites, por esto nuestra vida es una constante lucha de superación, un largo camino lleno de metas y objetivos que solo si lo deseamos y trabajamos constantemente por ello podremos alcanzar.
Todo largo camino comienza con un primer paso, incluso puede que sea el más importante.
Puede que sea el que marque nuestras acciones y proyectos futuros, puede que de este dependa todo lo que nos ocurrirá.
Para llegar con buenos resultados solo necesitamos unos requisitos fundamentales: fuerza: para luchar por lo que queremos, para recorrer el camino con energía  sin detenernos y sin retroceder.
Ilusión: Ganas de lograrlo, ganas de reconocerte a ti mismo tu éxito, de ser feliz con lo que estás haciendo o con lo que imaginas que conseguirás porque no hay felicidad mayor que ver como todo lo importante para uno mismo florece y cada vez es mayor el tesoro.
Razón: Ser consciente de nuestras posibilidades, conoces nuestras virtudes y limitaciones y trabajarlas para convertirla en nuestros aliados.
Solo si nos conocemos a nosotros mismos seremos capataces de saber hasta donde podemos llegar, pero todos sabemos que no hay barreras y las posibilidades son infinitas.
Cabeza para continuar por el camino si apartar la mirada, evitando las distracciones y poniéndole todo el empeño que se requiera.
Levantarte en los momentos difíciles y simplemente continuar, no existen más opciones.
Quizás te des cuenta tarde de tus errores, bueno, mejor tarde que nunca, lo más importante es saber como resurgir y subir escalón a escalón poco a poco para llegar hasta lo más alto.
Lo importante es no darse por vencido y levantarte, porque nunca es tarde para ello.
Compañía: Es muy difícil recorrer un camino solo, por ello siempre necesitamos al lado un gran apollo, un fuerte escudo que nos ayude y nos proteja de las dificultades, un animo, un aliento en situaciones graves.
Todos necesitamos la ayuda de un buen amigo, alguien que sepamos con seguridad que no nos traicionará alguien verdaderamente fiel ya que la confianza es algo que uno no gana en poco tiempo si no a base de buenos detalles y demostraciones.
Y sobre todo fuerza de voluntad: Esta característica resume todas las anteriores, ponerte un objetivo y no para hasta conseguirlo, en eso consiste básicamente.
Motivos para ponerte en acción.
Quien posee esta cualidad tiene cualquier problema resuelto.
Solo las personas trabajadoras triunfan y esto es muy bueno, el valor de cada uno se demuestra con los resultados de nuestras acciones.
Jamás digas no puedo o no te acostumbres a resignarte a todo lo malo, porque valemos mucho más que eso y todos deberíamos entenderlo.



martes, 21 de mayo de 2013


UNA Opinión asumida


Nueva disertación, la indefensión aprendida es esta vez… un nuevo concepto en nuestro vocabulario, pero no nada nuevo;  después de ver un par de videos en clase se nos han abierto los ojos ante un fenómeno que está día a día en nuestras vidas y del que sin darnos cuenta sabemos mucho.
Indefensión aprendida… podría sonar raro su nombre, pero yo lo veo así: “Aprendemos a hacer propia la opinión que tienen los demás sobre nosotros y nuestra condición”. Puede sonar duro también, pero es fácil de ver y entender con ejemplos sencillos de nuestra rutina como el momento de jugar a algún deporte con amigos, ¿y si no se me da bien? ¿qué debo hacer? Dicen que soy malo… que no sé jugar… manco… cojo… patoso… torpe… inútil…

“¿Quién sabe? A lo mejor tienen razón, ¿y si no debo jugar más?”

¿Con este ejemplo es mucho más sencillo verdad? ¿Acaso no nos hemos sentido en una situación así alguna vez? ¡Seguro que sí!

Indefensión aprendida… ahora seguramente nos suene diferente. ¿Imaginas que este concepto se pudiera ampliar a contextos diferentes? A mí personalmente no me gustaría que sucediese así, pero sí que pasa, y podría poner tantos ejemplos que me hartaría. Las mujeres maltratadas, las personas que viven en condiciones infrahumanas, los niños que se ven obligados a luchar en la guerra, ellos también se sienten indefensos amigo mío.

A la hora de introducir este nuevo concepto no pretendo otro mensaje de motivación como a los que estamos acostumbrados, solo es cuestión de darnos cuenta la capacidad tan grande de hacer daño que tenemos las personas, y lo fácil que sería conseguir que gente que por un motivo u otro se encuentra en una situación parecida  a alguna de las anteriores, estuviera igual de alegre que aquellos que inconscientemente, o no,  provocan este sentimiento de indefensión en tantos muchos.

A las personas indefensas, desprotegidas; la vida da muchas vueltas y por difícil que parezca, todo pasa porque ha de pasar, si dejamos de esforzarnos, o luchar dirían otros, estaríamos siendo deshonestos con nosotros mismos y en cierto, modo cobardes. Que nos pique ese amor propio y que no paremos nunca porque...

“Sólo los peces muertos son arrastrados por la corriente”.

domingo, 19 de mayo de 2013

Sé pasivo, no indefenso.


     Toda persona, como animales que somos (biológicamente hablando), aprendemos a protegernos, a defendernos de las situaciones de riesgo en las que nos sentimos desprotegidos, desamparados e incluso tendemos a usar técnicas propias del pánico: gritos, pataletas, correr… Todo actuando como de forma automática para que nuestra vida no corra peligro. Cuando no corre peligro nuestra vida nos basta con asustarnos, ponernos nerviosos y acabar por evitar la situación. Pero en situaciones dramáticas lo mínimo que hacemos es gritar. ¿A qué se deben estas reacciones? Probablemente y hablando desde un punto de vista evolutivo, se deba a que en nuestra evolución, nuestras especies antecesoras han debido vivir situaciones de riesgo, y como resultado han aprendido técnicas simples de defensa como las mencionadas anteriormente.
     Por otra parte, ante momentos inevitables en los que somos dominados, tras mucho intentar defendernos, acabamos por aceptar la ‘‘realidad’’. Terminamos por acatar el hecho de no poder evitar lo malo. No solo pasa cuando alguien por algún motivo te domina; sino también cuando formamos parte de situaciones incómodas tales como disputas, rencillas y conflictos, en los que por miedo a lo que pueda pasar aceptamos una derrota o una sumisión. En ese momento has aprendido a indefenderte. Ahora no eres capaz de salir de malas situaciones, eres dominado directa o indirectamente.
     En el caso del video, vemos como un alumno que tiene ante sí dos palabras imposibles de reordenar en la prueba es incapaz de resolver la tercera, que si es posible. Mientras que una persona con las palabras posibles de reordenar completa la tercera sin problemas. Así de fácil se puede enseñar la indefensión a un ser humano.
     Un ejemplo: tienes un amigo un tanto cabezota. Con él discutes continuamente pese a ser tu amigo del alma. Siempre que te peleas con él eres tú el que tiene que acabar por ceder y disculparte tengas o no la culpa. Otro día tienes una discusión con otro amigo y sin intentar defenderte ni llevar la razón le pides perdón. Este ejemplo es más común de lo que parece, tomándolo en campos de amistad, relaciones, trabajo, familia… Mientras que con el primer amigo tienes que ceder tú, te estás achantando ante una situación parecida con el segundo amigo simplemente porque como con uno no te funciona la defensa, aprendes que con el otro tampoco. De nuevo, has aprendido a indefenderte con nuevas situaciones en tu vida.
     La indefensión se aprende rápido y fácil como conclusión, y la única manera de desaprenderla es apoyándote en la ayuda de un amigo, familiar o psicólogo que te haga ver la realidad de otra perspectiva. Puedes pasar de los problemas, pero no se deben aceptar sin solucionarlos. Se puede ser pasivo, no indefenso.

Indefensión aprendida

La indefensión aprendida es un concepto psicológico que se dan en animales que son sometidos a una practica psicológica que intenta anular la personalidad y sus pensamientos dejándolo totalmente indefenso y no puede valerse por si mismos.

Cuando los Nazis introdujeron  a los judíos en los campos de concentracón les intentaban anular como personas ademas de hacerles sentir que no estarían seguros de que haciendo las cosas bien podrían sobrevivir allí, ya que castigaban a los que lo hacían bien y mal, y perdonaban a los que lo hacían mal en ocasiones para intentar hacer de aquel lugar un sitio subrealista  y que los judíos no supieran si vivirían  o no, anulándolos y haciéndolos personas inseguras e indefensas.

Este proceso psicológico convierte a las personas en inseguras,     tienen miedo de equivocarse o de que la gente los mire mal o piensen que no pueden hacer algo. Eso es negativo para la sociedad porque nos haría pensar más en lo que piensan los demás que lo que realmente importa es lo que uno piense, y debe de estar seguro de lo que hace y no sentires indefenso.

Este es el principal motivo por el cual, yo creo, que las personas tienen miedo a decir lo que piensan o a hacer lo que quieren, porque se sienten inseguros e indefensos y creen que no valen nada y que lo que ellos piensen so sirve, y lo que esta bien es lo que los demás hacen y dicen. En mi opinión esto lo provocan los comentarios y criticas de otras personas porque el otro hace algo raro o que a él no le gusta, sin pensar que a otra persona le puede dañar hasta tal punto de dejarlos totalmente inseguros de lo que hacen.






Una vida que tiene millones de formas de vivirla



Al igual que un color, un sonido o un gesto se pueden interpretar de miles de formas distintas, la forma de ver la vida tiene un amplio campo de puntos de vista. La manera en la que nos tomemos la forma de afrontar problemas, de vivir nuestra vida es decisiva en nuestra felicidad o en nuestra calidad de vida. Por eso somos nosotros los que elegimos si ser luchadores, o un “ser inerte que dedica su vida a no hacer nada por ella”.

Y, ¿qué es lo que mueve a las personas a no dejarse vencer? La vida en sí es una batalla que tenemos que aprender a ganar, para ello tienes que saber cómo manejar tu vida y saber hacerte valer.


Pero muchas veces sin darnos cuenta aprendemos conductas que nos hacen parecer impotentes delante de cualquier situación en la vida, como por ejemplo, la indefensión aprendida.

Cuando me refiero al término de indefensión aprendida quiero decir que, el ser humano puede llegar a ser tan manipulador que puede convencer a cualquier persona exactamente igual de que es inferior a ella. ¿Cuántas miles de veces ha pasado eso en la vida normal?

Resulta muy curioso cómo una persona manipula a otra, pero es aún más curioso el por qué la otra persona se deja pisotear. Pero esta clase de problemas muchas veces se dan inconscientemente. El comportamiento de cualquier persona puede hacer que otra o un grupo de personas no pueda crecer.

La confianza en uno mismo es lo fundamental para poder vivir sin ataduras que te repriman. Una persona con confianza es capaz de plantarle cara a un problema, a luchar por un sueño, sin embargo, una persona sin confianza en sí misma, no reaccionaría de la misma manera. Esta persona se quedaría quieta, sin inmutarse, no levantaría ni un dedo. Es como si unas “cuerdas imaginarias” le prohibieran moverse de su sitio.

Por eso debemos andar siempre con la confianza puesta en nosotros, porque si andamos con miedo  nunca vamos a disfrutar de la vida, en resumen, carpe diem. La vida es algo que tenemos que disfrutar, y no podemos dejar que personas o cosas nos bloqueen, todo se basa en superación y en poder confiar en nosotros mismos, en nadie más, sólo en lo que llevamos dentro.

El autoestima mató al gato.

hacía ya 5 meses que su relación no era igual con sus padres, él no era un niño problemático, nunca se habia metido el un lío gordo, y sin razón aparente la sensación que tenía en su casa era de que sobraba, que nadie le echariía en falta si no estuviese, ni en su casa ni en ningún sitio, tenía varios amigos con los que se llevaba bien pero tenía la sensación de que a nadie le importaba, quería cambiar aquella situación y no sabía como.

Necesitaba que todo estuviera como antes, que no hubiera broncas sin sentido diarias enfocadas en él, no sentir que tenía la culpa de todos los problemas que pasaban por su familia en aquel momento, necesitaba sentir que les importaba a sus padres, a los que en ese momento ni reconocía cuando le decían dos o tres veces cada día: "eres un inutil, no sirves para nada" nunca hacía nada bien, nada les agradaba como antes, lo que él necesitaba, y pronto, era un abrazo, de esos que te hacen saber que todo va a ir bien y que solo es una racha y que queda muchisimas cosas buenas en la vida por delante.

Nadie le daba ese abrazo y a Dani se le estaban agotando las esperanzas, que según había oído es lo último que se pierde, pero ¿ qué más puedes perder, cuando no tienes nada que merezca la pena, cuando has perdido la razon de tu existencia? ¿ qué mas puedes perder cuando te has perdido a ti mismo?  

Dani seguía buscando soluciones a una situación psicológica que un chico de 17 años no conseguía entender, pero no buscaba soluciones para que no siguieran haciéndole daño, le daba igual, era una situación que ya tenía asumida, la solución que él necesitaba era para que sus padres aprendiesen a apreciar lo que tenían, no quería luchar más asique tomó una decisión, posiblemente, el mayor error del resto de su vida. 

Eran las 3 de la mañana, la hora en la que el diablo de apodera de las almas, no tenía muy claro cómo iba a acabar, pero le daba igual, si de todas formas, ¿a quién le importaba? a él no. Todos estaban dormidos menos el, tenía la mente en blanco mientras sacaba una cuchilla de su sacapuntas, seguidamente se hizo un corte largo y profundo, vertical en la muñeca, no quería sufrir más una situación que daba por perdida asique saltó por la ventana de su piso y solo se escuchó un golpe seco que despertó a sus padres del sueño. 

Dicen que hay veces que necesitamos perder algo para darnos cuenta de lo que significaba para nosotros, pero ¿hace falta perder una persona para dejar de hundirla psicológicamente? Hay personas que no suelen ponerse en el lugar de los demás y dicen y hacen cosas sin pensar en las consecuencias. Siempre he pensado que no deberíamos tratar a nadie como no queremos que nos traten e incluso cuando nos traten mal, ser positivos y no caer en una indefensión aprendida, el autoestima es lo que nos mantiene con vida, pero cuando poco a  poco, golpe a golpe, nos la quitan lo único que podemos hacer es ser positivos y tratar de recuperarla.
Nunca nos paramos a pensar en qué personas de nuestro alrededor necesitan ese abrazo o nunca lo damos, pero hay veces que un abrazo salva una vida a punto de extinguirse, hay veces que la solución a nuestro problema, es encontrarse a uno mismo.

No puedes, no puedo

Cuantas veces nos ha pasado, sentir una impotencia que nos hace no lograr lo que queremos, un querer y no poder, algo posible de lograr pero que se vuelve imposible por nuestra culpa o más bien por la de los demás. No sé quien tiene la culpa si los demás por querer cambiar nuestros pensamientos o nosotros por hacer caso sobre algo que puede hacer cambiar algo nuestro como lo es nuestra mente.

Indefensión aprendida, es como se llama esta actitud, querer y no poder, por la influencia de tu alrededor sobre ti. Se encuentra en nuestro día a día, constantemente nos proponemos retos algunos los cumplimos y algunos no, y estoy completamente seguro de que si no nos dejásemos influenciar por los demás conseguirías lograr más propósitos que los que conseguimos diariamente.

Creo que somos muy fáciles de influenciar y eso nos hace muy vulnerables pero también existe una motivación respecto a los demás, su apoyo, sus consejos, pueden hacer que logres cosas que incluso tú mismo no pensaras ser capaz de lograrlas, metas inalcanzables que se alcanzan gracias a los consejos de la gente que tienes a tu alrededor.

Lo único que es libre y propio en este mundo es nuestra mente, no te dejes influenciar por los demás si no es para bien, porque solo tú sabes lo que puedes o no puedes hacer.

La solución la tienes tú

Dos adolescentes de misma estatura, complexión y edad entrenan todos los días en una piscina. Son nadadores, tienen la misma rutina, el mismo habito alimenticio, el mismo entrenador pero hay algo que los diferencia. A la hora de competir, uno de ellos siempre destaca sobre el otro y siempre le gana en cualquier prueba que se le ponga. El otro sujeto, siente que todo el trabajo realizado no sirve para nada, ya que ve que sus esfuerzos siempre son superados por su compañero. No entendía por que le pasa esto. Un día decidió hablar con su entrenador y le dijo lo siguiente: Me veo incapaz de poder igualar a mi compañero, es imposible. El entrenador pudo contestar de dos maneras, la primera contestación podía haber sido la más negativa posible, podría haber dicho que se quitase y con ello, que el adolescente entrase en lo que llamamos indefensión aprendida. Pero, por el contrario utilizo la otra opción y por ello la solución del joven. Era una cuestión psicológica que hacia que el joven se mostrase pasivo a la hora de competir. La solución no era entrenar mas, si no tocar en nuestro apartado psicologico la manera de no mostrar esa pasividad, una motivación. Poco a poco el entrenador iba intentando concienciar al joven mediante sesiones de autoestima compaginandolo con el entrenamiento. Así  duramente meses hasta que llego, el día que tenia que demostrarse a si mismo que podía conseguir superar o igualar a su compañero.Llego al pollete, se subió y pensó en todo el tiempo que había perdido y que ahora era el momento de demostrar que todo el tiempo que invirtió en sesiones de motivación iban a ser efectivas. Y lo consiguio, supero a su compañero y con ello, ese limite que tenia en su mente.
Muchas veces no te das cuenta de que superar un limite es cuestión psicológica no física  Algunas veces, desde pequeños nos enseñan que ante la dificultad buscar el camino mas fácil  que en ocasiones ese camino no llega al autentico destino. Nos conformamos en cierto modo, prueba de ello es cuando en una asignatura por mas que estudias no eres capaz de estudiar y dejas de hacerlo. Eso es indefensión aprendida. Adoptamos comportamientos así desde pequeños, que después de mayores es mas difícil cambiarlos. La solución siempre es la motivación aunque no la halla, siempre debe buscarse alguna para sacar fuerzas de donde no las hay. Hay que ser activo no pasivo, y nunca conformarse con el trabajo hecho, busca la manera de superarte y esfuérzate en conseguir tus sueños.





Sin esperanza se pueden perder batallas que parecían ganadas

Dicen que cada día se aprende algo nuevo, y hoy no iba a ser menos. Hoy me han hablado de la indefensión aprendida, un término que no había oído nunca pero cuando me han explicado lo que era me ha interesado bastante. En las cosas siempre hay una parte buena y otra mala, ventajas y desventajas, algo que nos agrada más o menos, por eso yo no solo voy a hablar de la indefensión aprendida sino también de todas las personas que se superan día a día por no creerse los mensajes despectivos de otras.

Yo diría que indefensión aprendida es aprender a sentirnos indefensos, se han hecho estudios que demuestran que si alguien te dice que no eres capaz de algo puede salir peor o incluso no lo vas a conseguir hacer. Es increíble como lo que nos rodea puede llegar a afectarnos tanto, que aunque tú te creas capaz de algo si los demás te dicen lo contrario empiezas a dudar, o incluso llegas a creértelo. Aquí es cuando me doy cuenta de que escuchar a los demás es bueno, a veces nos ayuda a superarnos y a mejorar, pero hay que hacer caso de los comentarios del resto hasta un cierto punto, hay que tener criterio propio y saber elegir lo que nos va a servir y lo que debemos dejar pasar. Cuando hablamos de indefensión aprendida nos vienen a la cabeza situaciones límite, pero si pensamos un poco vemos como se da día a día, como en la violencia de género, donde por ejemplo un hombre va anulando a una mujer incluso sin llegar al maltrato físico, sólo con hacerla pensar que no vale para nada, hacerla sentir indefensa. También puede darse en el acoso escolar, donde se acobarda a un niño, se le amenaza hasta el punto de llegar a hacerle hacer cosas para tu beneficio o para que el resto se ría de él, se le anula y se le hace sentir que no vale. Me doy cuenta de que esto lleva dándose años si nos fijamos en el Nacismo, donde se anulaba por completo al ser humano hasta el punto de ni siquiera defenderse o revelarse, yo pienso que pensaban que hiciesen lo que hiciesen iban a morir y que no valía la pena defenderse, pero por otra parte revelándose no perdían nada,  y siempre me he preguntado por qué no lo hacían, pero al conocer este término me doy cuenta de que los hacían sentirse tan poca cosa y tan indefensos que ni siquiera se planteaban revelarse, y si alguna vez se les pasó por la cabeza hacerlo, en ese ambiente de pesimismo, donde veían la muerte tan cerca y eran tratados con ese desprecio, pensarían que no les serviría de nada y no lo hacían, quizás si se hubiesen revelado hubiesen conseguido algo, por pequeño que fuera, dicen que ‘sin esperanza se pueden perder batallas que parecían ganadas’. Aquí es cuando me paro a pensar en todo lo que somos capaces de hacer los seres humanos, todo el daño que causamos, a veces sin darnos cuenta y otras siendo conscientes, pero de lo que no nos damos cuenta la mayoría de las veces es de las consecuencias que pueden llegar a tener nuestros actos y simples comentarios, consecuencias terribles como depresión o incluso suicidio. Nadie tiene derecho a hacer pensar a otra persona que no vale, porque al hacer esto el que pierde el valor ético es esa persona y no entiendo lo que se gana haciendo esto, a lo mejor hay gente que lo hace por satisfacción propia, o incluso por tener complejo de superioridad, pero sea cual sea el motivo es algo injusto.

Yo siempre he pensado que la seguridad en uno mismo es algo muy importante, y una vez más me doy cuenta de que estoy en lo cierto. Hay personas que se superan día a día por no creerse los comentarios despectivos de otras. Yo pienso que la clave para conseguir esto y no creerse los comentarios que puedan hacernos daño es la seguridad en uno mismo. Cuando alguien evoluciona, evoluciona todo a su alrededor, si a pesar de que te repitan que vales poco tú confías en ti mismo, haces oídos sordos y plantas cara a este problema aunque te cueste mucho hacerlo, te vas a sentir mejor contigo mismo, te vas a sentir fuerte. Cuando tratamos ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor se vuelve mejor. Cada uno es libre de elegir, de tomar decisiones de elegir lo que nos hace bien o mal, y aquí siempre van a jugar la seguridad en uno mismo y la esperanza, que es lo último que deberíamos perder. 


ASESINOS DE ORGULLO Y DIGNIDAD


Hablar de un término que no conocemos mucho es algo desconcertante pero aunque no sepamos el significado de “indefensión aprendida”, si investigamos un poco, nos damos cuenta de que es algo que encontramos en nuestro día a día y que lamentablemente le ocurre a personas de nuestro alrededor. 

"La indefensión aprendida es un tecnicismo que se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha "aprendido" a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación aversiva, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas". Esta es una de las definiciones que ,buscando en Internet, puedes encontrar. Una definición más personal y menos oficial es que la indefensión aprendida es una manera de hundir a las personas, hacer que se sientan inferiores a cualquier cosa, que sientan que no sirven para nada, es una manera de esclavizar, matando el orgullo y la dignidad. 

Cuando me hablan de la indefensión aprendida me viene a la cabeza la historia del elefante de circo que cuando era pequeño estaba atado al suelo con una cadena, siempre intentaba liberarse y nunca podía, no tenía la fuerza suficiente. A medida que crecía dejaba de intentarlo, cuando se hizo adulto se resignó y no volvió a intentarlo, sin pensar que ahora tenía más fuerza, y que con un pequeño tirón, se liberaría de la cadena. Este elefante de pequeño luchaba pero cuando creció se rindió, aprendió a comportarse pasivamente y no hizo nada por liberarse porque pensaba que era inútil.

Este concepto resalta mucho en la época nazi, en la que los alemanes maltrataban física y psicológicamente a los judíos de manera que estos no respondían en su defensa, simplemente se sometían y se dejaban maltratar haciendo de su condición, inferior. Personalmente, la indefensión aprendida es uno de los peores maltratos psicológicos que tristemente existen, anula completamente a la persona, la convierte en un objeto.

Nunca debemos pensar que no somos nada y que no servimos para nada, todos tenemos nuestras cualidades y defectos y eso es lo que nos hace especiales pero no superiores. Nuestra libertad, dignidad y orgullo son cosas que nos pertenecen y que nada ni nadie nos lo puede quitar. 


Optimismo lo principal para triunfar


                 En estos dos últimos dos años he comprobado que en la asignatura de lengua por mas que estudie y horas que le eche a la mayor nota que puedo aspirar seria un 5 y eso con mucha suerte y he entrado en un estado de indefensión aprendida en la cual ya doy por perdidos todos los exámenes que tenga de lengua, como le pasó en el experimento a uno de los perros.
                 La indefensión aprendida se describe como la inacción o pérdida de toda respuesta de afrontamiento. La teoría de la indefensión aprendida fue desarrollada por Martin Seligman en los años 70 con un experimento muy conocido en el que exponía a descargas eléctricas a dos perros enjaulados, con la particularidad de que a uno tenía la posibilidad de escapar accionando una palanca y el otro no. Aquí se dio cuenta de que uno de los perros no se escapaba ni intentaba escapar de las descargas entonces dijo que el perro había aprendido a sentirse indefenso y a no poder hacer nada para escapar.
Si trasladamos este experimento de Seligman a nuestra vida actual, y más en concreto al ámbito laboral, podemos afirmar que aprendemos de las experiencias diarias a las que nos tenemos que enfrentar y cuando este aprendizaje nos enseña que tenemos muy poco control sobre nuestros resultados, esta indefensión nos puede llevar a un fracaso continuo sobre nuestros logros y en el peor de los casos a abandonar sin hacer nada, ni poner remedio. El optimismo y el pesimismo que son los factores fundamentales que diferencian a unas personas de otras y las hacen que sean capaces de afrontar una situación de distinta forma. La generación de pensamientos optimistas nos hace ponernos en movimiento para generar una acción, en cambio los pesimistas nos guían a un abandono seguro y si se agudizan a la depresión.

                  En mi opinión muchas veces la indefensión aprendida forma parte de nosotros mismos, en la cual nos sentimos como poco capaces de salir adelante y afrontar las cosas del mundo y cosas que nos pasan día a día y al final todo lo vemos difícil, no luchamos ni por lo que  queremos porque estamos coaccionados. En estos casos tendríamos que tener la fuerza necesaria para poder superarnos a nosotros mismos y desaprender eso para poder superarnos.

¿Somos lo que nos hacen sentir?

Algo que nos corroe, algo que nos hunde, ese algo que nos quita la autoestima...La indefensión aprendida. Desde pequeños aprendemos cosas. Aprendemos cosas que nos hacen grandes, aprendemos otras que nos sorprenden y algunas otras que nos enseñan, pero cuando aprendemos que algo no nos sale bien ya nos creemos que nunca nos va a salir bien . Ese es el gran error. Es cuando comienzas a creer que el mundo se desmorona sobre ti, cuando te caes y no te levantas, cuando te equivocas y temes a ello, cuando dejas de quererte a ti mismo. Entonces aparecen los complejos, las dificultades, los imposibles... Nada es imposible si lo intentas.

No podemos dejar que nadie nos hunda, no podemos permitir que nos hagan sentir inferiores, tenemos que ser fuertes y subir lo mas alto que podamos. Si nos insultan, vamos a creernos lo contrario, aunque nos estén dañando. Si nos dicen feos vamos a creernos guapos, si nos mienten vamos a no creernos nada, porque una mentira puede llevarnos abajo. 

Como cuenta la historia del elefante, desde que nació, estuvo atado con una cadena al suelo. Intentaba soltarse buscando su libertad día a día, pero cuando vio que no podía hacer nada decidió dejar de intentarlo. Eso es lo que pasa cuando alguien nos machaca, dejamos de intentar llegar al pico alto, decidimos creer que no valemos nada y que no sirve de nada esforzarse y ese es el problema.

Por todo ello hay que aprender a quererse, hay que aprender a equivocarse, hay que aprender a caerse y levantarse tantas veces como haga falta, hay que aprender tantas cosas que nos hagan grandes para no sentirnos pequeños. 

No dejemos que nadie nos quite la autoestima, evitemos que nos hagan sentir mal, por lo contrario nuestra autoestima será baja y esto provoca que todo lo que hay a nuestro alrededor lo veamos negro, hace que nos veamos peor de lo que somos y hace que nos sintamos inferiores a lo que podemos sentir.